Ayer me enteré del fallecimiento de Arthur Lee, mítico líder del no menos mítico grupo Love. En este caso la leucemia se llevó a uno de los grandes genios creativos de los últimos 45 años. Hace unos días Syd Barrett nos dejó y ahora le toca el turno a Lee, de 61 años. ¿Qué nos quedará a partir de ahora? Todos van cayendo, poco a poco, uno detrás de otro. Lee nos deja también su legado y su diamante personal que lleva el nombre de Forever Changes. Sólo deseo y espero que su obra pase de generación en generación, y que sea valorada en su justa medida. Desde estas líneas me gustaría darle las gracias por todos los buenos momentos pasados con su música, prometiendo abrir las puertas de su arte a quien aún lo desconozca.