Hoy se ha hecho pública y oficial la muerte de Syd Barrett, legendario fundador de Pink Floyd. El pasado viernes fallecía a causa de complicaciones por su diabetes en Cambridge, donde vivía reclutado desde hace más de 30 años. Me gustaría recordar unas palabras de Antonio Muñoz Molina: "uno no está realmente muerto mientras haya alguien que se acuerde de él". Así que Syd Barrett siempre permanecerá vivo. Nos dejó su legado y eso hará que la llama de Syd nunca deje de quemar. Estoy triste, muy triste y a modo de pequeño homenaje al Diamante Loco estoy escuchando The Piper At The Gates Of Dawn, la piedra filosofal de la obra de Syd.

Gracias por todo Syd, siempre seguirás brillando.