Interestelar Overdrive

Si bien el primer disco de Pink Floyd, The Piper At The Gates Of Dawn, merece un análisis a parte, no he podido reprimir las ganas de comentar Interestelar Overdrive en estos momentos, instantes en los que literalmente estoy enganchado a ella.
Recuerdo la primera vez que la escuché... ese riff inicial me absorvió, pero luego no supe digerir el resto de la canción... Creo yo que eso me sucedió porque no estaba familiarizado con la figura de Syd Barrett, el loco diamante.
Hay dos metodologías, a mi modo de ver. La primera consiste en conocer al artista mediante su obra; y la segunda en conocer la obra mediante el artista. Prové lo primero con Barrett, pero no me funcionó. Al leer sobre su vida pude, entonces, llegar a
comprender un poco su música, lo que pasaba por su cabeza. Conocer el contexto social por el que se movía, las tendencias de la época y su relación con las drogas me ayudaron a comprender un poco lo que él quería transmitir mediante su música. Y es en Interestelar Overdrive donde puede divagar, como su mente, por su guitarra y su afán por la experimentación con los sonidos, respaldado por tres músicos con las mismas ganas de descubrir y reinventar.
Después de The Piper At The Gates Of Dawn, Roger Keith Barrett no fue el mismo, pero nos dejó este legado tan preciado en forma de disco que tanto puede ser amado como odiado, pero nunca dejar indiferente.
Seguiré con The Piper más adelante...
CCR | Pendulum (1970)